Nubes en el sector somali, despedida y... ¡Hasta siempre!



PSF en el campo de refugiados de Choucha, en Túnez. Abril de 2012. ©Samuel Rodríguez/PSF


Miércoles 2 de mayo

Hoy hemos realizado nuestras dos últimas actuaciones de pista y nuestra última intervención de pequeño formato. En total han sido 15 acciones en el campo de refugiados de Choucha para los aproximadamente 3000 habitantes que todavía residen en él a la espera de que se solucione su situación y o bien puedan volver a sus lugares de origen en condiciones de seguridad o puedan ser reubicados en países de acogida.

Por suerte para nosotros las actuaciones al aire libre de hoy las hemos podido realizar con un cielo nublado que nos ha facilitado el trabajo, ya que todos los demás días las temperaturas y la intensidad del sol eran realmente fuertes y no eran las más propicias para una actuación, pero estamos casi en el desierto y ya sabíamos que contábamos con ello.

Hoy ha sido el turno de actuar en el sector del campo conocido como "sector somali” por agrupar a las personas provenientes de este país africano. Han sido varios centenares de ellos, niños y adultos quienes han reído, cantado y bailado con nosotros, acompañándonos una vez más, mostrándonos por enésima vez la universalidad de la risa como baluarte fundamental de la convivencia humana. Las nubes en el sector somali nos ayudaron a poder extender nuestros bailes,  juegos, y fotos con ellos. ¡Una trup de payasos ha venido hasta Choucha, y nadie se quiere quedar sin su recuerdo!

Por la tarde fue el momento de la actuación final en la escuela del campamento. Todos los niños y niñas, adolescentes, profesores, técnicos y voluntarios asistieron a esta función final de Blito, Chapa y Jose y una vez más acabaron bailando con ellos, saltando, abrazados y riendo hasta más no poder... Además, uno de los chicos voluntarios, Mortada, iraquí refugiado en Choucha, participó de la actuación con uno de sus números de magia! Al final... ¡Una sorpresa nos esperaba! Los chicos voluntarios del campamento habían realizado un cuadro para nosotros que os mostramos en una de las fotografías y que llevamos muy felices hacia la sede de Payasos Sin Fronteras en Barcelona. Fue un momento emotivo que nos hizo darnos cuenta de que la expedición termina, que los diez días de actividades han pasado demasiado rápido, que hemos hecho amigos de verdad, que pensaremos mucho en estas personas que hemos visto cada día y con las que hemos compartido tanto y que nos han dado tanto. Una vez más, la intervención de Payasos Sin Fronteras se ha convertido en una escuela de vida para los miembros de la expedición. Un jarro de realidad concentrada se vierte sobre nosotros en cualquier de los escenarios donde desarrollamos nuestras actividades y en esta ocasión no ha sido menos.

Volvemos a casa y ellos se quedan, esperando, hasta que puedan vivir de forma segura en algún lugar. Pero ya para siempre su espera será un poco distinta porqué conectaron con la risa como nunca, y eso queda para siempre. Y desde todo el equipo queremos dar gracias a todos y cada uno de los voluntarios de DRC (Danish Refugee Council) que han participado de las actividades, que han colaborado para organizarlas, que nos han acompañado en todas y cada una de las intervenciones... al equipo técnico de DRC, especialmente a Ahlem, Yassin y Susanna, por hacer todo lo posible por garantizar el éxito de esta misión. También queremos dar las gracias una vez más a ACNUR por abrinos las puertas del campamento y por ponernos en contacto con DRC para realizar la expedición. Gracias a todos de corazón.

Nos acordaremos mucho de vosotros y brindaremos cada día para que el futuro de todos y cada uno de los refugiados de Choucha esté repleto de buenos momentos, de una vida segura que nunca más quede marcada por la violencia y, sobretodo, para que la risa os acompañe siempre.
Y a todos quienes nos habéis seguido, leído... visionado los vídeos... os deseamos igualmente que no tengáis ni un día sin sonrisas porqué el no reír es vivir menos... Y os invitamos a seguir las actividades de Payasos Sin Fronteras a través de nuestra web www.clowns.org. La semana que viene os mostraremos el último vídeo... de mayor duración y con un resumen de la expedición. Nosotros nos vamos a hacer las maletas que el avión no espera! ¡Un beso a tod@s!


©Samuel Rodríguez/PSF
©Samuel Rodríguez/PSF

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©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF
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El poder de la risa o la poética de la diferencia

©Samuel Rodríguez/PSF

Domingo 29 de abril de 2012

Probablemente no hay mayor belleza que la belleza de la diferencia. Nuestro mundo está repleto de ella y demasiadas veces se utiliza como objeto acusador o como excusa para ejercer la violencia. La población refugiada o desplazada, en cualquier lugar, conoce bien el efecto de la violencia y la discriminación por el simple hecho de pertenecer a un determinado grupo de población. El racismo y la xenofobia, la violencia contra las mujeres... son lacras de nuestro mundo que no parecen tener fecha de desaparición. Las personas que se refugian en Choucha, todas y cada una de ellas, han sufrido en diferentes intensidades algún tipo de violencia directa que les obligó a huir para salvaguardar su vida.

Choucha es un mosaico de los diferentes grupos de población migrantes que vivían en Libia: Iraquíes chiítas, sudaneses del sur (Darfur), somalis... otros originarios del Chad o Costa de Marfil... y también de Palestina. Esto por poner unos ejemplos. Dentro del campamento si bien se ubican por “barrios” en función de su origen, se reúnen para actividades diversas tales como jornadas de música, talleres varios (idioma, costura...), todo con el objetivo de aliviar la espera hasta que su situación se solucione y de fomentar la convivencia. Es en este contexto de actividades que el trabajo de Payasos Sin Fronteras se torna aún más universal, al encontrar entre el público que asiste a los espectáculos personas de las diferentes comunidades que habitan el campamento.

Igual que para los pequeños y adolescentes PSF realiza inervenciones de pequeño formato, el pasado domingo realizamos una para la treintena de refugiados que trabajan voluntarios con las organizaciones presentes en el campamento. Son hombres y mujeres de diversa procedencia que participan como animadores en las actividades y que ponen a disposición del ACNUR y el DRC sus conocimientos (hay profesores de inglés, artistas plásticos...) son el fin de fomentar la convivencia entre las distintas comunidades. Todos ellos han sido muy activos en las diferentes actividades de PSF en Choucha, o bien colaborando en la organización de las actuaciones o como personal de apoyo en las intervenciones de pequeño formato para la infancia y adolescencia.

Para todos ellos, durante 4 horas, se realizó un taller-espectáculo que confirmó una vez más lo que desde PSF reivindicamos desde hace casi 20 años: No hay diferencia insalvable más que la que nos queramos imaginar o crear. Y la risa, una vez más, lo confirma.

El poder del buen humor, la risa y la nariz roja inundaron este taller-espectáculo de 4 horas donde hombres y mujeres se partieron de risa jugando con los artistas a ser clown y conociendo como la risa es algo más que el momento en que te ríes. Es, podríamos decir, la poética de la diferencia, lo que nos une y hace tornar la diferencia riqueza y amor, y no odio y problemas. No hay nada tan distinto como la risa de cada uno y a la vez no hay nada que nos una tanto que un momento de humor y risa compartido.

Blito al acabar el taller-espectáculo transmitió el siguiente mensaje al equipo: “Chicos, hoy me dijeron que hacer llorar es muy fácil, pero hacer reír a tantas personas tan distintas es muy difícil y vosotros lo habéis conseguido... ¡Gracias por hacernos reír!”

Y nosotros les decimos: “¡Gracias a vosotros por querer reír y por no rendiros nunca!”

Os dejamos una galería de imágenes y un pequeño clip de vídeo sobre el taller que aquí comentamos.
Nota: El clip de vídeo se puede ver en la pestaña "videos".
©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF

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La risa y el juego como lenguaje universal


26 y 27 de abril de 2012

Los más pequeños del campo son quienes más padecen las consecuencias del desplazamiento forzado y la vida como refugiado. Al hecho de llevar catorce meses viviendo en Choucha con sus familias  huyendo de la guerra y la persecución en Libia hay que sumar el porqué y el cómo llegaron a Libia y como vivian allí. En muchos de los casos esas circunstancias fueron traumáticas: Comenzando con el viaje de su país de origen hasta Libia (desde Somalia, Sudan, Eritrea...) pasando po la vida en Libia que se convertía en un infierno para aquellas personas y familias que eran identificadas como immigrantes ilegales y eran confinados en centros de detención durante años, y terminando por el periplo del éxodo hasta el campo de refugiados de Choucha en Túnez.

Los chicos y chicas de Choucha, pequeños y adolescentes, trabajan duro cada día para hacer su vida en el campamento lo más amable y llevadera posible, y Payasos Sin Fronteras les acompaña durante 12 días para que con la risa y el juego ellos mismos descubran nuevas formas y herramientas que les permitan sobrellevar el tiempo de espera hasta que su situación se regularice de una manera u otra.  La risa quizás sea una de las pocas cosas buenas que se contagian y en PSF nos encanta que así sea. Del hermano pequeño al grande, del hijo al padre...

En los últimos 2 meses ningún trabajador internacional pudo acceder al campamento debido a que se producían cortes de carretera en los accesos por parte de población local tunecina que amenazaban con atacar el campamento si no se les facilitaba o devolvía el trabajo que en los meses pasados habían desarrollado para algunas organizaciones e instituciones internacionales. Debido al descenso en el número de habitantes del campamento se ha reducido el personal contratado y ello ha generado algunas semanas de conflicto. 

Estos 2 meses sin actividad en la escuela y de miedo para los chicos y chicas del campo hizo correr el riesgo de que se perdiera parte del trabajo realizado por los trabajadores sociales y psicólogos de DRC acompañando en la recuperación emocional para mitigar los efectos traumáticos derivados del estrés por haber vivido situaciones de violencia. 
Payasos Sin Fronteras también les acompaña con sus actuaciones de pequeño y gran formato, algunas adaptadas a pequeños grupos de niños y niñas dentro de las aulas de la escuela (tiendas de campaña grandes), y provocando el juego y la complicidad payaso-niño, les ayuda a recuperar la confianza y las ganas de dejarse llevar de nuevo,  de relajarse y entregarse a disfrutar, aprender y sobretodo, a reír.

Cuando la risa aparece y la comunicación niño-payaso nace lo hace para quedarse. Algo se genera en esa conexión que perdura. Son de esas cosas que, intangibles en cuanto no existe ninguna unidad para medirla, son imprescindibles porqué nos ayudan a vivir mejor, más sanos, porqué sana es la risa que nos alimenta de buena energía. El lenguaje del juego y de la risa  no conoce de idiomas, ellos mismos son el lenguaje más universal posible. Y nuestros artistas voluntarios son los mejores valedores de ello y lo transmiten sin cesar. 

Os dejamos con algunas imágenes de una de estas pequeñas actuaciones y sesión de juego realizadas el jueves y viernes de la semana pasada. Ayer domingo realizamos un trabajo similar con adultos que fue maravilloso y del cual os daremos buena cuenta en el próximo post.

Y recordad que, como dice el fundador de Payasos Sin Fronteras, Tortell Poltrona, Un día sin risa es un día perdido.



©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF 
©Samuel Rodríguez/PSF

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Los jueves... Fiesta! puesta de largo de los payasos sin fronteras en Túnez


Jueves 26 de abril

Si el miércoles tuvimos la estrena en pista, el jueves podemos decir que tuvimos nuestra puesta de largo.  Cada jueves se organiza en Choucha una pequeña fiesta para todo el campo, con el ánimo de fomentar la integración y el respeto entre las diferentes comunidades del campamento. En estas fiestas cada comunidad realiza una actuación musical y este jueves, como intervención estrella estuvieron los Payasos Sin Fronteras con su espectáculo de malabares, clowns y acrobacias. El viento no nos dio tregua tampoco y los varios centenares de personas aguantaron estoicas la lluvia de arena. Os dejamos algunas imágenes del show de ayer y con un pequeño clip de la animación previa!  Esta vez lo realizamos en un espacio abierto mucho mayor donde Blito, Chapa y Jose pudieron realizar todas y cada uno de sus números y gags en toda su magnitud! En definitiva... Convertimos la arena en pista y las sillas en grada,  para acabar bailando con el público y citándonos para la próxima actuación!

Muchos fueron los niños y niñas que asistieron en compañía de sus padres, vestidos con sus mejores ropas, a destornillarse de risa con nosotros! Nos dejaron K.O! Esperamos que vosotros también os riáis y emocionéis como ellos y como nosotros!

Nota: El video se puede ver clicando en la pestaña "videos".

¡Expectación antes del bolo! ©Samuel Rodríguez/PSF
©Samuel Rodríguez/PSF

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Como dice Chapa... "después del bolo nos quedamos "fracturados"!" Viaje de vuelta a Zarzis (donde se encuentra nuestro alojamiento ©Samuel Rodríguez/PSF

¡Sonrisas contra viento y arena!


Miércoles 25 de abril

A pesar del fuerte viento que soplaba ayer en Choucha, de la finísima arena que se metía en ojos y boca, de los más de 35º de temperatura... un grupo de unas 50 personas mayores residentes en el campamento y otro grupo de mujeres se acercaron hasta una carpa fabricante de sombra para contemplar el que fuera el primer espectáculo de pista del trío de payasos que está realizando esta expedición.

Música, malabares y acrobacias durante 50 minutos que dejaron boquiabiertos a estos hombres y mujeres que llevan más de 12 meses viviendo en carpas de lona. 12 meses sin poder volver a sus países de origen y mucho menos a su antigua vida en Libia. Los aplausos y la risa rompía cada vez que Jose se alzaba sobre la mesa o que Chapa lanzaba sus mazas hacia el aire. Blito, culminando la acrobacia, saltaba ante sus pies como impulsado por una catapulta.

Los artistas al sol, las personas asistentes en la sombre, entre carpas, cuerdas y clavos de tiendas, el viento que sopla fuerte y la arena que nos persigue. Así es nuestro primer bolo de pista ante esta población que espera, espera y espera. Y nosotros les acompañaremos durante una semana más, para que en su espera se de la magia de la revolución de la risa que todo lo tiñe de un color distinto. Cuando ella, la risa, aparece... la arena y el viento son menos, el Sol no quema tanto y las tiendas de refugio se convierten en caravanas de circo y las carpas fabricantes de sombra se transforman en un circo a tres pistas donde, como nos pasa a nosotros cuando vamos al circo, la mayor de las emociones pasa a ser el no saber que “pasará después”. La expectación de la sonrisa que a va ser provocada podríamos decir.

Al término de la actuación, Fátima, responsable del “Community center” (espacio habilitado en el campamento para actividades en comunidad) explicaba al equipo: ¡Jamás les había visto reír así en todo el tiempo que llevan aquí. Les ha cambiado la cara!
Esta actuación fue por la tarde, pero por la mañana hubo otra actuación-animación para un grupo de niños y niñas donde los artistas enseñaron a los niños del que os daremos más detalles en el siguiente post! Nos vamos a preparar que llega el vehículo para llevarnos hasta Choucha! ¡Un abrazo a tod@s!

©Samuel Rodríguez/PSF

©Samuel Rodríguez/PSF
©Samuel Rodríguez/PSF 
©Samuel Rodríguez/PSF 
©Samuel Rodríguez/PSF

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©Samuel Rodríguez/PSF
©Samuel Rodríguez/PSF

Llegada, presentación y...

Lunes 23, la llegada.

La tarde del lunes aterrizábamos en Djerba con algo más de dos horas de retraso sobre el horario previsto y un vehículo del ACNUR nos trasladó hasta el lugar donde vamos a hospedarnos estos 12 días. Allí nos esperaba el responsable de relaciones exteriores de ACNUR en Túnez y tres trabajadores de DRC (Danish Refugee Council- Consejo Danés para los Refugiados), organización colaboradora del ACNUR que se encarga de implementar y gestionar todas las actividades relacionadas con la protección de la infancia y la juventud en el campamento de Choucha. Acordamos que el Martes en la mañana el conductor nos llevaría hasta el campamento y que dedicaríamos la jornada a conocer las diferentes comunidades que lo albergan (población en su mayoría de origen subsahariano) para así establecer un primer contacto entre ellos y nosotros y que nos conocieran un poco!  Después de la reunión... ducha, cena y a dormir que el cuerpo lo pedía y la expectación sobre la visita al campo prevista para el martes por la mañana nos demandaba estar bien descansados.

Choucha camp. ©Samuel Rodríguez/PSF
Martes 24

En la mañana... ¡Nuestro conductor llegó una hora a tarde a recogernos! O bien le dijimos mal la hora... o el se durmió! En cualquier cosa y debido a que aún no teníamos del todo presente que en Túnez es una hora menos y ante la imposibilidad de demostrar quien fue el que erró decidimos tomarnos el desayuno con más calma para preparar lo que se disponía a ser la primera jornada de trabajo en el campamento de refugiados de Choucha.


Choucha

Ubicado a unos doce kilómetros de la frontera con Libia, muy cerca de la población tunecina de Ben Garden este campamento alberga a aproximadamente 3100 personas de las cuales unas 500 son niños y niñas menores de 14 años.
Los habitantes del campo son mayoritariamente hombres jóvenes, si bien también hay familias que hace más de un año (Febrero 2011) abandonaron su trabajo y su hogar en Libia huyendo de lo que por entonces era el inicio de la Guerra Civil en el país vecino. En su punto más álgido el campamento llegó a albergar a 17.000 personas y en los inicios del conflicto y la crisis en la misma frontera entre Túnez y Libia, se llegaron a concentrar hasta 45.000 personas durante semanas.

"The peace and Sudan", pintada en muro de la escuela de Choucha camp. ©Samuel Rodríguez/PSF

VIsta de  Choucha camp desde el recinto escolar. ©Samuel Rodríguez/PSF
Las presentaciones... ¡Que fueron algo más! Jose, Blito y Chapa se dan a conocer!

Si bien  la jornada tenia que ser exclusivamente de presentación del equipo de artistas al equipo de trabajadores sociales y voluntarios de DRC, al final se ha convertido en una mini gira de espectáculos en cada una de las tiendas que hacen de escuela en la zona habilitada como “Espacio seguro para la infancia” dentro del campamento. Se han realizado un total de 3 acciones artísticas, de una hora de duración cada una, para niños y niñas de edades comprendidas entre 4 y 14 años y para los animadores voluntarios de DRC con el objetivo de que conozcan el esquema de las actuaciones. 

©Samuel Rodríguez/PSF
Las mazas, los gorros, las narices... no se hicieron esperar y salieron de sus maletas para no volver a ellas hasta el próximo día 3. Los chicos y chicas rieron y jugaron, expectantes, con nosotros. Se relajaron y nos imitaron, danzando maza en mano o malabareando con los sombreros. Y hoy fue improvisado! Mañana comenzamos las actuaciones y talleres regulares, de nuevo para niños y adolescentes, pero también para grupos específicos de mujeres y personas mayores. Además, el campamento está organizado por sectores en función de la proveniencia de sus habitantes y en cada uno de los sectores realizaremos nuestro espectáculo.

©Samuel Rodríguez/PSF

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©Samuel Rodríguez/PSF

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